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La Junta de Andalucía prohíbe las palomas vivas en el paso de la Virgen del Águila

Diversos medios de comunicación, tanto regionales como nacionales, se han hecho eco en estos días de la prohibición que la Junta de Andalucía ha realizado a la Hermandad de la Virgen del Águila sobre el uso de palomas vivas como parte del exorno del paso de la Patrona durante la procesión del 15 de agosto.

Son reiteradas denuncias previas realizadas por el partido animalista PACMA en antiguas salidas procesionales de la Virgen, y basadas en distintas normas de protección animal -tanto en el ámbito nacional como local- las que han llevado al Gobierno andaluz a analizar esta tradición, con el resultado ya conocido, indicando la Junta de Andalucía que «esta práctica podrá acarrear sanciones al considerar que vulnera la normativa de protección animal aplicable».

En materia legislativa ha sido tenida en cuenta expresamente la Ley 32/2007, la cual en su artículo 7 «prohíbe el uso de animales en exposiciones de belenes, cabalgatas o procesiones en las que se mantenga al animal inmovilizado durante la duración del evento». Y es que estas palomas eran colocadas sobre el paso de la Virgen del Águila, al cual eran atadas con un arnés que las mantenía durante todo el recorrido, siendo siempre atendidas con especial celo por miembros de la cofradía, que velaban por el bienestar de las aves tanto en los preparativos como, especialmente, durante la procesión.

Una medida controvertida

Tras la decisión, y dentro de incluso cierto debate político, no son pocas las voces que señalan que «las palomas no sufren al ir debidamente atadas por un sistema que no les infringe daño alguno», alegando igualmente que las palomas eran debidamente cuidadas en las horas previas así como durante la procesión, y que a su vez se lamentan también por la pérdida de una estampa centenaria.

Pero por otro lado, y más sonoras aún -al provenir más allá de las fronteras de la localidad- han sido las opiniones que han apoyado la decisión del Ejecutivo Andaluz, considerando que los animales no deben servir bajo ningún concepto para el exorno de pasos procesionales.