Viernes de Dolores 2020 | Lo que va del corazón siempre será eterno

Por Alejandro Galiano

Puede ser que desde que supimos que todo esto ocurriría así, quizá no queríamos que llegara este día.

Eran muchas las ilusiones puestas, como cada año, pero más si cabe por saber que son muchos más los que saben de Él, que son muchos más lo que le rezan, que son muchos más los que le esperan.

Y no podrá ser así. Algunos incluso sentiremos miedo de pensar que este año no podremos disfrutar de tantos y tantos bonitos detalles que nos deja su salida, que no podremos vivirlo junto a los nuestros… los suyos. Que se han perdido unos días maravillosos en los que trabajar por y para Él en comunión preparando todo lo que conlleva una Estación de Penitencia.

Pero si algo hemos de tener claro, y tenemos en el seno de esta Asociación Parroquial, es que no debemos tener ese miedo del que antes hablábamos, ya que está presentes en nosotros esa idea de saber que el Señor siempre está con nosotros, que caminamos de su mano y que tan solo con cerrar los ojos, podremos cruzar nuestra mirada con la suya.

Ha llegado el día, nuestro día. Y hoy más que nunca debemos aferrarnos al Señor para depositar en Él nuestras plegarias, nuestras súplicas y oraciones. En primer lugar, por todos aquellos que están sufriendo esta pandemia, por los que nos han dejado a causa de la misma y por aquellos que sin jornada estipulada exponen su salud por sanar y defender la de los demás. Igualmente, seguir pidiéndole por todos nuestros seres queridos y porque, en su nombre, la Paz vuelva pronto a nuestro mundo, que toda esta incertidumbre y ansiedad tornen pronto en luz y sosiego.

Ha llegado el día, y como no podía ser de otra forma, desde esta organización hemos preparado una programación para la oración que supone la sustitución a esa Estación de Penitencia que no podrá ser. A través de nuestras redes sociales acercaremos al Señor a los hogares de todos, mediante la Sagrada Eucaristía y el ejercicio del Vía Crucis.

En este año estará el Señor en cofradía, pero no por ello deja de ser Viernes de Dolores. Es por ello que debemos ser fuertes y entender que no siempre el que espera, desespera, que lo que va del corazón siempre será eterno y que el nuestro está consigo, porque Él habita en nosotros.

Feliz Viernes de Dolores.