El teclista Jesús Ciero recupera a Beigbeder en el órgano romántico de Santiago

El pasado sábado, 18 de marzo, en la Iglesia Parroquial de Santiago, el órgano romántico histórico construido en 1870 por el escocés Peter Conacher, traído desde Escocia, montado, afinado y bendecido el 6 de marzo de 2016, sonó a marcha fúnebre en un concierto original. Original en lo referente a la plantilla instrumental: quinteto de metales (profesores del Conservatorio Profesional de Música “Javier Perianes” de Huelva), percusión y órgano.

El conocido organista titular de la Iglesia del Divino Salvador de Sevilla, Jesús Ciero Polvillo, no solo actuó como organista, sino que realizó los arreglos y adaptaciones. El concierto también era original en lo que atañe al repertorio seleccionado: las marchas fúnebres de uno de los mejores compositores de la primera mitad del siglo XX en Andalucía: Germán Álvarez Beigbeder (nacido en Jerez de la Frontera en 1881 y muerto en la misma ciudad en 1968).

Ya en 1983, Tomás Marco en su Historia de la Música Española. Vol. 6, lo sitúa en el capítulo dedicado a los nacionalistas regionales, que coincide cronológicamente con la “Generación de los Maestros” contemporáneos a Falla  (Conrado del Campo, Joaquín Turina, Julio Gómez, Jesús Guridi y Oscar Esplá). Según Tomás Marco, Beigbeder es el único compositor que destaca en el “Grupo andaluz”, lamentándose del olvido en el que ha caído su obra. Por otro lado, Ramón Sobrino, en su Diccionario de la Música española e hispanoamericana sitúa a Beigbeder en la escuela musical que parte de Felipe Pedrell y busca la música nacional a través del renacimiento de las escuelas regionales. Partiendo de Albéniz y Granados, coloca a Beigbeder junto a Falla y Turina, con una obra estrechamente vinculada a la “música universal de España”, llena de elementos andaluces tanto por el origen de sus autores, como por las fuentes de inspiración en la música popular de su tierra.

Un repertorio cofrade

El programa, muy adecuado al tiempo de  Cuaresma, incluyó las siguientes obras de Beigbeder: “Virgen del Valle” (1947), “Mater Desolata” (1908), “Amargura” (1949), “Ntra. Sra. del Mayor Dolor“ (1907) y “Cristo del Cachorro” (1956). También incluyó obras de Jesús Ciero. Concretamente, se interpretó su impresionante Marcha fúnebre Op. 90 (2012), arreglo del 1er. movimiento de su Requiem Op. 75 para gran órgano, compuesto en memoria de su padre. También se interpretó su Stabat Mater Op. 91 (2006).

Alcalá de Guadaíra, los alcalareños, los sevillanos en general, con la irrupción del órgano romántico de Santiago disfrutan de una interesante etapa cultural, gracias  a la Asociación Amigos del Órgano de Alcalá de Guadaíra, la parroquia de Santiago, y a la generosidad de personas particulares. Pues, aunque parezca mentira, el Ayuntamiento de Alcalá de Guadaíra y la Diputación Provincial de Sevilla no contribuyen al mantenimiento de esta joya, ni aportan nada para la organización de conciertos. Esto es algo que sería inconcebible en cualquier pueblecito de Castilla y León, que tuvieran un órgano de estas características. Es la diferencia entre llenarse la boca hablando de cultura y promocionarla realmente.