La cercanía de la Magdalena de la Tercera Palabra con el Señor, la nueva visión del misterio

El de la Tercera Palabra está llamado a ser uno de los grandes misterios no solo de la ciudad, sino de la provincia de Sevilla. La obra de Darío Fernández no deja de sorprender a propios y extraños con cada obra presentada a la Agrupación Parroquial alcalareña, y con el caso de María Magdalena no ha sido menos.

La ubicación de la Santa ha sido todo un reto para el imaginero, no dejándola finalmente en el lugar ideado en el boceto, y ello es debido a que el grupo escultórico de San Juan y la Virgen podrían haber tapado la visión de la nueva talla, hecho que la hubiese dejado en un punto difícil de ver para el espectador a pie. Por ello, María Magdalena, de rodillas, ha sido ubicada en el costero izquierdo -derecho para el espectador-, en el hueco comprendido entre las imágenes mencionadas anteriormente y el candelabro frontal.

La mano, rozando la cruz de Cristo

Pero el nuevo punto de interés que se nos abre con su presencia no está en la ubicación de la talla en el paso, a clave está en la colocación de las manos de la Santa. La derecha roza el madero en el que Jesús va crucificado, mientras que la izquierda porta un sudario con el que limpiará los pies de Cristo. Con su presencia, el misterio adquiere otro punto en el que fijar nuestra atención con dos imágenes con cierta interacción, y que se suma a la sensación de cercanía y apoyo que destila la relación de las imágenes de San Juan y la Virgen de la Salud.