La Virgen de la Oliva, ya en su paso de palio

En San Agustín todo toma forma. Las vísperas siempre vuelven, ilusionantes, cargadas de ritos y costumbres, y con nervios que van estallando cuando todo toma forma.

Cuando quedan algo menos de dos semanas para el Domingo de Ramos, Nuestra Señora de la Oliva ya luce en su paso de palio para hacer la estación de penitencia el 9 de abril.

Luce la dolorosa ataviada por Francisco Carrera Iglesias ‘Paquili’ un tocado color marfil de tul con bordados en cristales y pedrerías, y sobre un fondo en tonos de color plata.

El resto del terno es el habitual de salida, con saya de color blanco y toca de sobremanto bordada. El puñal, por su parte, es una de las tres piezas de estas características que va alternando indistintamente en cada salida procesional.

El Señor, con las nuevas potencias y mantolín bordado

Se hace extraño mirar al paso de misterio de la Sagrada Entrada en Jerusalén al completo -con los costeros ya dorados, uno de los estrenos de la Semana Santa para la Borriquita- y no ver al Señor de la Bondad. Solo hay que buscar al otro lado del templo para ver al Cristo que tallara Gabriel Cuadrado sobre las andas en las que será portado para presidir el Vía Crucis de las Hermandades de Alcalá el martes 4 de abril.

Luce el Señor las nuevas potencias dieciochescas donadas por un grupo de hermanos, nueva túnica morada y mantolín bordado.