La Soledad, ya en el paso de Duelo

Las vísperas se llenan de estampas que marcan el ritmo acelerado de lo inevitable, lo que está por llegar, y el de la Soledad completando el paso del misterio del duelo es otra de ellas.

Desde el pasado fin de semana, los titulares de la Hermandad del Santo Entierro, tanto el Santísimo Cristo de la Buena Muerte como Nuestra Señora de la Soledad, están en sus pasos a la espera de la llegada del Viernes Santo, día en el que la cofradía hará la estación de penitencia.

El Señor se trasladó en la tarde del viernes anterior al pregón, en un acto que se enmarca dentro del vía crucis cuaresmal y en el que su última estación es utilizada para ubicar al Cristo de la Buena Muerte en el interior de la urna donde procesionará.

La Virgen de la Soledad también ocupa ya el lugar en el que realizará la salida procesional. Viste la Virgen su vestimenta de gala, con bordados de finales del siglo XIX y que pertenecieron a la sevillana Hermandad da la Mortaja y que pasó a las actuales prendas Rodríguez Ojeda. El tocado, con distintos tonos,  es una combinación de una antigua mantilla bordada con lentejuelas y un tul de gasa en color blanco.

Pero lo más destacable en torno a Nuestra Señora de la Soledad es el uso de la diadema en lugar de la corona con la que había venido realizando la salida en los últimos años, y es que ésta es una pieza que no se usa para la estación de penitencia desde hace más de 25 años.

Por último, el paso del Triunfo de la Santa Cruz, la Canina, también se encuentra ya en la Capilla del Santo Entierro.