La soledad del Cautivo en la inmensidad del altar

El fotógrafo Juan Quintana -y otros tantos más, como son Emilio León, Iván Capi, Luis Piña, Pedro Manuel Sutil y una larga lista más, amén de los de siempre- está revolucionado la visión típica y tradicional de la fotografía cofrade alcalareña. A la buena muestra de ejemplos expuestos en las redes sociales de la pasada Semana Santa, podemos empezar a sumarle el trabajo ejecutado con cierta maestría en los cultos cuaresmales de nuestras hermandades.

El último ejemplo lo encontramos en el reportaje del triduo en honor de Jesús Cautivo. Ayudándose de un gran angular, Quintana nos muestra mejor que nunca la soledad de Nuestro Padre Jesús Cautivo y Rescatado. En la inmensidad del altar de la Parroquia de San Sebastián pintado por Manuel Pineda Calderón, el Señor aparece empequeñecido, más humilde que nunca inundado por el tono cálido de las altas velas que aleja la frialdad de la toma que se abre por las paredes del templo.

Dos lecciones aprendidas. Aquella marcha de agrupación musical se hace realidad: ‘Cautivo en su soledad’. Y dos. A veces, para encontrar el punto de vista adecuado, solo hace falta alejar la perspectiva.

Fotos: Juan Quintana