La Borriquita y la oración callada del vía crucis

El del Cristo de la Bondad es un vía crucis consolidado en la Alcalá cofrade. Muchos son los que se acercan por el barrio bajo de San Agustín para disfrutar de la presencia del Señor entre las calles que en algo más de un mes serán alboroto, gentío y aplausos.

El primer viernes de Cuaresma hay una cita obligada en esa parroquia de la blanca torre, en la del patio y las rejas. Ese día, el Señor baja de su burrita y camina entre nosotros, como un igual, con su mano extendida hacia el pueblo, dando la Bondad en su máxima expresión.

Y así es el vía crucis de la Borriquita. Con un rezo callado y algún canto popular entonado desde las feligresas que acompañan al Señor, tras su caminar, siempre ellas. Con un momento en el que el Rey de Reyes es más humilde aún si cabe. Con el frío de la noche como testigo caduco de lo que se le quiere. Y con su gente, siempre su gente, repartiendo la misma Bondad de siempre.

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