Francisco José Mediano: «No vamos a poner plazos para que la Virgen de los Dolores salga a la calle en procesión»

En las cofradías las cosas no son o blancas o negras, sino que tienen sus matices; no todo se resume en la radicalidad del bien o el mal; tampoco nadie tiene la verdad absoluta, pero sí son un fiel reflejo de la sociedad. De ello hemos hablado con Francisco José Mediano Romano, hermano mayor electo de la Hermandad del Cautivo, que ha repasado con Alcalá Nazarena aspectos tan interesantes como la devoción a la Virgen de los Dolores, el estado actual del Miércoles Santo o el papel de la juventud en su cofradía.

-¿Qué le ha motivado a presentarse como hermano mayor?

Un punto importante ha sido nuestro párroco, Rafael Calderón, quien me dijo que la hermandad me necesitaba en estos momentos. A ello se sumaron miembros de la junta de gobierno saliente, que también me comentaron que yo era la persona adecuada para presentarme. Lo presenté a la junta de gobierno y todos me apoyaron.

-¿Cómo valora a su junta y qué espera de ella?

Mi junta es una mezcla de veteranía y juventud. De los veteranos no me sorprenderá nada, llevo muchos años trabajando con ellos y sé qué pueden hacer. De los jóvenes que se han incorporado espero que vayan aprendiendo cómo funciona la Hermandad, que se formen, que se preparen y que comprendan que son nuestro futuro. Además, era el momento de que la Hermandad aprovechara el potencial del grupo joven.

-Principales proyectos para los próximos años.

En los tiempos que vivimos la caridad debe ser nuestro principal punto de mira. Además, esta nueva junta se volcará en la formación, enseñando a los jóvenes para que sean capaces de tomar las riendas de la cofradía el día de mañana; la evangelización, potenciando los cultos y la devoción a nuestras imágenes; y como decía, la caridad. Junto a la parroquia tenemos que dar un paso hacia delante para demostrar uno de los verdaderos sentidos de la Hermandad, ayudar a  quien lo necesite.

Además, estudiaremos cómo podemos facilitar a los hermanos que hagan la estación de penitencia. Todos tendremos que hacer un esfuerzo juntos, no todo es sacar nuevas varas a la calle y grandes estrenos.

-¿Significa eso que los estrenos son secundarios?

Sí, lo son, pero todo con matices. Las Hermandades deben seguir trabajando en engrandecer su patrimonio, pero todo al ritmo de la sociedad. Los tiempos actuales obligan a que esos proyectos que antes ejecutábamos en dos años, ahora se hagan en cinco o seis.

-¿Algo que le preocupe como hermano mayor?

Sí.  Hay hermanos fundadores que siguen viviendo, y mi reto es que lo que ellos crearon siga perdurando siempre, ayudar a conseguirlo es uno de mis objetivos.

-¿Y qué es lo que más le ilusiona del nuevo periodo?

El grupo joven. Tenemos que hacer un trabajo importante con ellos para colmar su espíritu de fe y que aprendan a querer aún más a la hermandad.

También tenemos que enseñar a los mayores que los más jóvenes tienen su sitio y que hay que darle sus responsabilidades. Los jóvenes no están solo para limpiar plata, la juventud necesita sentirse útil y que se le abran nuevos caminos.

-Hace cinco años la hermandad vivió un cabildo de elecciones con dos candidatos y que fue especialmente dura para algunos sectores, ¿se ha vuelto a la normalidad después de aquel periodo?

Sí, el tiempo lo cura todo. Hay muchas cosas en la vida como para pelearnos por nimiedades de las hermandades. Poco a poco lo hemos ido olvidando todo, y yo, personalmente, no le guardo rencor a nadie. Si me equivoco no lo haré por molestar a nadie, solo será porque pensaba que era lo mejor para la Hermandad. Lo que sí me duele, y de verdad, de aquellos años es haber perdido a Pepe, con quien compartí tantísimos momentos trabajando.

-Cambiando de tercio, ¿cuál será el papel de la Virgen de los Dolores en la nueva andadura?, ¿saldrá en procesión?

No vamos a poner ningún plazo para que la Virgen salga a la calle. Todos tenemos ganas, pero ahora económicamente no podríamos afrontar la ejecución de un paso nuevo. No sacaremos una imagen porque sí, cada paso que demos será firme y consensuado con el director espiritual y todos los grupos que nos rodean, como los hermanos y la propia parroquia.

Además, siempre he tenido claro que lo principal era fomentar sus cultos internos, por ello la creación del triduo y la función en su onomástica. A partir de ahí estará la opción de la salida procesional.

-¿Y qué quedó del proyecto de la Virgen sobre el antiguo paso del Señor?

Tuvimos la posibilidad real de que la Virgen realizara la estación de penitencia en ese paso, pero los expertos nos explicaron que esa canastilla estaba infectada por una plaga de termitas y nos indicaron que lo mejor era desprenderse de él.

Si no hubiera sido por aquello, la Virgen saldría hoy día porque tenemos las túnicas diseñadas, teníamos el paso, y teníamos detalles muy perfilados de la procesión.

-¿Era la opción de la doble cofradía –el Señor y la Virgen de la Esperanza por un lado, y la Virgen de los Dolores por otro- la más factible?

Sí, por la infraestructura podría haber sido de las mejores, aun así era otra de las tantas opciones que manejábamos, y que al final no llegamos a decidir.

-Hablando del Miércoles Santo, ¿cree que el día ha crecido en los últimos años con la incorporación del Soberano Poder?

Indudablemente que sí, ahora desde el mediodía la gente tiene ganas de cofradía y Pablo VI está de fiesta. Cuando el Soberano llega a la calle Mairena, el centro está repleto de gente que va de un lado a otro a ver las cofradías, y que después va a ver la salida de la Hermandad del Cautivo. Ojalá todos los días coincidieran más cofradías en la calle, por el bien de todos: de los cofrades, la hostelería y la ciudad en general.

-¿Se han limado esas asperezas -de las que muchos hablaban hace unos años- con la cofradía de Pablo VI?

Sí, por supuesto. Las cofradías se componen de personas, somos un reflejo de la sociedad, y esas cosas pueden pasar. Estoy seguro que ahora vendrán unos años inmejorables en cuanto a relaciones, además, un claro síntoma de ello es que ya he mantenido contacto con David Salas, que también se presenta como hermano mayor al cabildo de elecciones del Soberano.

-La última. De cara al futuro, ¿cómo le gustaría que le recordaran sus hermanos?

Simplemente como una persona que lo que vino a hacer fue trabajar por la Hermandad.