A tan solo 365 noches

Cuando aún estamos en esa Cuaresma que recordaremos porque se despojó de todo su ser en las vísperas. Cuando soñamos con lo que no existirá y estamos soportando el diluvio de la nostalgia no acumulada en el cajón de la vida.

Cuando todo nos obliga a pensar y cuidar otro menester más serio que una cofradía: La propia vida. Y cuando solo queremos buscar esa luz que nos inunde un día cualquiera mientras agarramos de la mano.

En este instante en el que lees esto el 28 de marzo de 2020, mientras el remolino de la dura realidad te lleva en un vaivén extraño y doloroso, queda tan solo un año para el Domingo de Ramos.

Permítete el lujo de soñar. Solo por hoy si quieres y la realidad te lo permite. O durante el resto de la semana para palpar con los ojos cerrados ese día para el que te parecerá que has esperado toda una vida.

Llegará, no te preocupes que llegará y la capa se tiznará al rozarse con el suelo de la ciudad. Y a ti el guante se te llenará de cera.  Y los faroles tintinearán rompiendo el frío de la noche. Y vosotros, de vosotros no me olvido, cruzaréis el Puente y pondréis un pie en Alcalá. Y llegará, cuando los terciopelos asomen por cada zaguán de Alcalá y se repita la estampa que siempre debimos enmarcar.

Suéñalo, que estamos ya a 365 noches.