El hecho de renovar la devoción a Jesús Cautivo tiene su
fecha anclada en la posteridad en los viernes de marzo, desde San
Idelfonso al Tiro de Línea, o la escueta Capilla de San José cerca
de la calle Sierpes, llegando hasta Madrid o terminando en nuestra
Parroquia de San Sebastián, cualquier viernes del mes de marzo el
fiel podrá acercarse junto a Él y renovar el perpetuo sentimiento de
amor hacia el Señor.
El pasado viernes
Nuestro Padre Jesús Cautivo y rescatado permaneció expuesto en
devoto besapiés, con un altar sencillo, acompañado por dos hachones
y dos jarras a cada lado. Mientras las dos titulares marianas de la
corporación, Nuestra Señora de la Esperanza, de hebrea, y María
Santísima de los Dolores, ocupaban las hornacinas de los extremos
del retablo.