Amargura: La Amargura de la muerte de Dios


Junto al discípulo amado, compartiendo el dolor de la muerte del Hijo junto a San Juan Evangelista. Así se encontraba Nuestra Señora de la Amargura en el besamanos celebrado durante todo el día de ayer. Elegante altar montado en la capilla de la Hermandad en la Parroquia de San Sebastián. Emplazamiento más recogido y reservado que el altar de la Parroquia, donde ya se encontraban dispuestas las imágenes de la Hermandad del Santo Entierro para el Quinario.

La Virgen de la Amargura, junto a San Juan, ocupaban el espacio central de la capilla, a los pies del Santísimo Cristo del Amor, ambos sobre una peana. Únicamente dos puntos de luz iluminaban la estancia, uno a la Virgen de la Amargura y el segundo al Señor del Amor. A cada lado los faroles de entre varales del paso de palio, completándose el altar con cuatro ciriales, dos en cada lado, y dos faroles. Cinco centros florales ponían el toque floral al besamanos.

Fotos: Alejandro Calderón
Texto: Fco. Javier Baños